silencio blanco

Pronostican para esta noche una nevada importante en el área de Chicago. A veces las previsiones fallan pero cuando se manda un winter storm warning parece que va en serio.

No es un desastre y posiblemente mañana todo el mundo irá a trabajar. Las operaciones de limpieza empezarán pronto. Oiremos los camiones y los quitanieves pasando varias veces durante la noche. Solo si la intensidad de la nevada es muy fuerte y se alarga hasta la hora punta de la mañana puede haber problemas.

Pero, mientras, disfrutaremos de esas horas en que el ruido desaparece. Ese momento, despues de cenar, en el que uno mira por la ventana y ve la nieve caer. Las luces urbanas debilitadas por los copos de nieve. La ausencia casi total de movimiento humano. Y, por encima de todo, ese silencio. Esa amortiguación natural de todo ruido.  Ese silencio blanco que se extiende sin prisas.

Durará poco. La limpieza urbana y la necesidad de que la ciudad de los humanos siga funcionando romperá pronto el encanto. Mañana la sal, el barro y la nieve medio fundida destrozarán esa frágil belleza.

Pero eso sucederá mañana. Hoy el día será largo.

A la espera de esas horas irreales.

A la espera de ese silencio blanco.

2 comentarios para “silencio blanco”

  1. Un post precioso Silencio, me ha encantado.

    He visto nevar pocas veces, ya sabes, y nunca una buena nevada, pero lo suficiente como para hacerme una idea de lo que cuentas. Me encanta ese silencio, esa forma que tiene la nieve de apagar todo ruido, como el mundo parece pararse sólo porque nieva.

    Recuerdo una mañana que me levanté a las 7 y vi la nevada más grande que he visto hasta ahora. Abrí la ventana sólo para oír ese silencio.

  2. Això que has escrit m’ha dut a la ment el record de les nevades que vaig gaudir quan vivia a Andorra. El silenci és màgic, com els sorolls, com la llum, com la transformació d’un paisatge quotidià. Mentre és verge.

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