más allá de un cierto ruido

Posted in breves on febrero 19, 2008 by jt

RUIDO ha ido evolucionando poco a poco y lo cierto es que me ha traído bastantes alegrías. Han sido unas 2100 visitas para 53 posts colgados con 89 comentarios desde el 11 de Abril de 2007 hasta hoy, 19 de Febrero 2008 (unos 308 días).

Tenía sus motivos para empezar este camino. Curiosamente he encontrado algunas respuestas de una forma un tanto sorpredente más allá de lo escrito y lo leído. Quizás hacía falta que RUIDO existiera para que encontrar algo más de silencio.

A día de hoy, RUIDO debe tomarse un descanso. No se si será temporal o definitivo. En cualquier caso, si vuelve será de otro modo.

Muchas gracias a todos los lectores, comentaristas y compañeros de viaje de RUIDO. Vosotros también habéis aportado mucho.

Hasta siempre.

silencio blanco

Posted in imágenes, silencios with tags on enero 31, 2008 by jt

Pronostican para esta noche una nevada importante en el área de Chicago. A veces las previsiones fallan pero cuando se manda un winter storm warning parece que va en serio.

No es un desastre y posiblemente mañana todo el mundo irá a trabajar. Las operaciones de limpieza empezarán pronto. Oiremos los camiones y los quitanieves pasando varias veces durante la noche. Solo si la intensidad de la nevada es muy fuerte y se alarga hasta la hora punta de la mañana puede haber problemas.

Pero, mientras, disfrutaremos de esas horas en que el ruido desaparece. Ese momento, despues de cenar, en el que uno mira por la ventana y ve la nieve caer. Las luces urbanas debilitadas por los copos de nieve. La ausencia casi total de movimiento humano. Y, por encima de todo, ese silencio. Esa amortiguación natural de todo ruido.  Ese silencio blanco que se extiende sin prisas.

Durará poco. La limpieza urbana y la necesidad de que la ciudad de los humanos siga funcionando romperá pronto el encanto. Mañana la sal, el barro y la nieve medio fundida destrozarán esa frágil belleza.

Pero eso sucederá mañana. Hoy el día será largo.

A la espera de esas horas irreales.

A la espera de ese silencio blanco.

live together, die alone (I)

Posted in mundo with tags , on enero 30, 2008 by jt

No suelo comentar habitualmente series de televisión. Y la verdad es que no suelo seguir ninguna serie en sentido estricto. Es decir, nunca me entero de las programaciones y generalmente me llama la atención una serie después de estar un par de temporadas en pantalla. Entonces, o compro los DVDs (en los tiempos antiguos… hace un par de años) o pido todos los episodios por Netflix o los bajo por iTunes. Suelo llevar un par de años de retraso ( o más) con lo que está en pantalla en la actualidad. Pero la ventaja de ello es que no tengo que esperar una semana para saber como sigue el siguiente episodio. La única excepción fue Jericho. De todos modos pocas series han logrado mantener mi atención. Se pueden contar con los dedos de una mano: West Wing, Galactica, y Lost.

Como ya he comentado, siempre voy con retraso. Así que ahora empezaré a ver la tercera temporada de Lost cuando están a punto de estrenar la quinta temporada.

El título de este post es el del último capítulo de la segunda temporada. No voy desvelar nada nuevo para quienes siguen la serie.

Como en Galáctica, me molestan un poco los fenómenos místicos dentro y fuera de la serie. Algo que, obviamente, no sucedía con West Wing… poca mística se puede dar con la política (aunque… a veces…)

Galáctica está en otro escenario y es meramente un entretenimiento. Muy bien elaborado pero poco más.

Sin embargo, Lost es distinto. Si prescindimos de los elementos propios (Dharma Initiative, los números, el magnetismo, los fenómenos sobrenaturales, los nombres de filósofos de algunos de los personajes-Locke, Rousseau, Hume-, los animales fuera de contexto) creo que se puede encontrar un interés en Lost.

Algo así como los límites de nuestra experiencia vital o de nuestra inteligencia. Son cuestiones distintas pero creo que ambas están definidas en Lost. Es decir, ¿ podemos aceptar nuestra experiencia como algo cerrado, un camino único? y ¿podemos aceptar o definir límites en nuestro conocimiento más alla de las conveciones sociales?

Planteo estas cuestiones en términos muy amplios. Intentaré desarrollarlos en mensajes posteriores. No sé si lo conseguiré. Cualquier idea es bienvenida.

(to be continued)

memorias

Posted in libros, palabras, silencios with tags , , , on enero 22, 2008 by jt

Tengo una cierta afición a leer memorias ajenas. Desde me tragué la vida de Hillary Clinton hace ya cuatro años han caído unas cuantas más a derecha e izquierda. Reconozco que las memorias de los políticos me interesan especialmente.

Después de pasarse la vida contándonos lo que pretenden hacer escriben unos cuantos centenares de páginas explicándonos su vocación, sus circunstancias, sus momentos, sus ascensos y sus descensos. Siempre adornado con bonitas fotos familiares o de instantes curiosos de su vida.

Escribir el último manifesto para cerrar el círculo. Sin embargo, el círculo no se cierra. Al contrario, la línea del discurso continúa extendiéndose en el tiempo.

Hay algo de falso en la escritura de las memorias. Marcamos puntos y finalizamos párrafos sin saber como seguirá el siguiente capítulo.

Pero aún así las leo. Quizás para buscar la mentira de cada uno. Hay tanta voluntad de ser sincero que uno casi puede mascar lo que se omite, esas falsedades silenciosas que informan más que todas las páginas escritas.

Nadie puede ser sincero cuando se atreve a manchar cuatrocientas páginas contando la verdad respecto a su vida.

Y nada más divertido que intentar descubrir esas falsas verdades.

inviernos

Posted in mundo with tags , , , on enero 15, 2008 by jt

Conducía ayer por el Ampurdán.

Siempre pinos verdes. Siempre ondulaciones suaves del relieve. Y eso cielo de invierno. Con una niebla fina que tamiza ese sol tímido de invierno.

Dicen que hace frío hoy. Pero el termómetro marca 10 grados. Dicen que hace más frío que ayer. Pero el termómetro marcaba ayer 11 grados. Salen las bufandas y los guantes a orillas de ese mar tan amable. pc290011.jpg

Paseo hoy por Illinois.

El cielo bajo, gris de nieve. El termómetro marcaba ayer una máxima de 4 bajo cero. Dicen que el sábado la máxima será de 12 bajo cero. Con bufandas y guantes a orillas del lago.

Vivir se vive en todas partes. Todo tiene su encanto. Pero cuando en el horizonte está el Mediterráneo y en la mesa unas aceitunas y una cerveza el invierno sonríe y las bufandas se sonrojan.

Los ampurdaneses son personajes sabios. Pero no conocen el invierno que quema el aliento.

Los americanos son personajes sabios. Pero no conocen el sabor de una aceituna en diciembre mirando al mar.

Y hablando de ampurdaneses sabios

destrucción intelectual

Posted in mundo, ruidos with tags , on enero 13, 2008 by jt

Durante estas vacaciones de Navidad en España no habré visto más de 4 horas la televisión. Cuatro horas en quince días. O sea, una media de 15 minutos por día. Nunca había estado tan poco tiempo sentado delante del televisor.

Ni las cadenas tradicionales ni las nuevas ofertas (cuatro, sexta, ocho) ofrecían algo digno de ser el visto. Ni como entretenimiento ni como información. Dicen que en el 2009 se ampliará la oferta con la TDT. Más oferta, más basura.

La televisión es un elemento de destrucción cultural. Suena duro decirlo. Pero creo que es así. Más que destrucción cultural, que eso es una expresión compleja que podría ser discutida, debería decir un elemento de destrucción intelectual.

Cada uno de esos quince minutos diarios que pasé frente al televisor durante estas vacaciones ha sido un minuto perdido. Cualquier actividad, incluso dormir, hubiera sido más provechosa.

Solo algunas películas, muy pocas y algunas series pueden ser salvadas de la quema general. En EEUU la oferta es más variada y con la posibilidad de ver series o películas que ya han sido emitidas siempre se puede ver algo que no reblandezca demasiado el cerebro. Esta opción no existe en España. Los informativos sesgados, las series propias de dudosa calidad, el entretenimiento basura y los programas de un humor tan previsible que hace llorar…

Desde la pantalla solo sale un ruido insoportable. Quien quiera seguir intoxicándose que lo haga. El precio a pagar es la negación de todo proceso intelectual activo. No tenemos tanto tiempo para desperdiciarlo así.

la partida

Posted in palabras, silencios with tags , on enero 10, 2008 by jt

El jet lag hace estragos. Después de 24 horas en EEUU, mi hijo, mi mujer y yo dormimos a horas distintas generando toda clase de caos. Paciencia.

Han pasado poco más de dos semanas. Muchas ideas en la cabeza pero poco orden para dejarlas escritas.

Pienso en X. Un amigo de la família. Falleció el día 27.

Nuestra última conversación fue por e-mail hace ya más de seis años. Fue un estupido intercambio de reproches.

Así eran nuestras conversciones. Siempre utilizando las palabras como armas arrojadizas para intentar ganar la partida al contrario.

Pero ninguno de los dos quiso superar los reproches de hace seis años. Un silencio de imbéciles, demasiado preocupados por nuestro orgullo. Ahora ya no habrá más reproches, ni más palabras arrojadizas. Nadie ganó la partida. Las piezas han quedado sobre la mesa. Tablas eternas.

X. ya no está. Le conocí hace casi veinte años. Hablamos de todo. Nunca nos convencimos mutuamente. Su inteligencia era superior. Pero yo manejaba mejor el regate en corto. Me acuerdo de muchas de nuestras conversaciones. Ahora X. ya no está. Sin réplica posible a su último movimiento.

Me quedan los recuerdos de una amistad que pudo ser pero que siempre se quedó en el umbral.

Pensaba que teníamos todo el tiempo del mundo. Pero nuestros relojes corrían a ritmos distintos.

Miro la silla vacía. Las piezas inmóviles en el tablero. Me levanto. Guardaré el tablero tal cual está.

Descansa en Paz X.

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